Avifauna del cerro Minakalwa
Fuente: Sonia Camargo

La segunda entrega de esta serie de publicaciones sobre el cerro Minakalwa estará subdividida a su vez en 2 artículos (2A y 2B). El primero está relacionado con la importancia de este ecosistema para la estructura ecológica de Valledupar y el segundo, abordará los servicios ecosistémicos que brinda para los habitantes de la ciudad.

¿Por qué es importante el cerro Minakalwa?

La naturaleza, per se, tiene un valor intrínseco independiente de los usos y ventajas que pueda ofrecer a los seres humanos. Es la base de la vida. Y, si bien no todas sus prestaciones tienen precio en el mercado, todas sus expresiones tienen un valor indiscutible. En la naturaleza nada sobra, todo es útil, nada es redundante. Todo tiene una razón de ser y es producto de millones de años de coevolución. El cerro Minakalwa es un reservorio de biodiversidad en el casco urbano de Valledupar que, dado su sorprendente buen estado de conservación, envidiaría cualquier ciudad del mundo. 

Hace parte del sistema montañoso de la sierra Nevada de Santa Marta. Conforma, en su vertiente oriental, una de sus estribaciones periféricas. Está conectado con la cuenca aportante al río Guatapurí, al que vierte sus aguas de drenaje y escorrentía en la época de lluvias, incrementando el caudal del Río y el volumen de su descarga en el río Cesar favoreciendo la dilución de las sustancias contaminantes vertidas por las lagunas de oxidación. En el área de influencia inmediata del Río Guatapurí alimenta, a su vez, un humedal ubicado en el actual parque de la Leyenda Vallenata. Es, pues, innegable su importancia en la regulación hídrica de ambos ríos. 

En época de invierno es el hábitat de la abundante fauna y avifauna de la zona que, después de alimentarse con los frutos silvestres de los árboles del Cerro, retorna, en el verano, hacia la ronda del Río Guatapurí en busca de más alimentos y agua. Sin la existencia de este ecosistema, de este bosque urbano, que sirve de zona de refugio y reproducción a la fauna y la flora, y sin mantener su conectividad con el entorno, es muy probable que la actual población de animales, aledaña al balneario de Hurtado, pueda desaparecer en corto tiempo; y, la de aves verse también disminuida significativamente afectando la biodiversidad y su riqueza genética.

Árbol nativo creciendo en medio de una roca
Fuente: Sonia Camargo

Su suelo pedregoso es pobre; pero, no obstante, su fuerte pendiente, ha desarrollado altos niveles de porosidad que le permite ser el sostén de una variada flora -conformada por árboles, arbustos, cactáceas y gramíneas- adaptada a ese frágil ecosistema. 

Su vegetación la conforman especies que nos enseñan de resiliencia y resistencia a eventos extremos como sequías prolongadas, algunas veces de hasta 6 meses, no solo con fuertes temperaturas sino con un alto déficit hídrico. Una característica que cobra gran relevancia para la investigación científica si se tiene en cuenta que, a nivel nacional, regional y local, nos estamos enfrentando a veranos más prolongados y rigurosos por culpa del calentamiento global; lo cual hace necesario, urgente, identificar especies funcionales que se adapten a los nuevos desafíos agrícolas que nos impone el cambio climático.

Foro Ambiental del Cesar
Valledupar, marzo de 2024